Querid@s herman@s:

Hemos concebido esta página como un lugar de encuentro con Dios, aprovechando la Tecnología al servicio de todos.

Día a día iremos publicando los ejercicios espirituales para que estén a tu alcance

Esperamos sea de tu mayor agrado, estamos abiertos a todas tus sugerencias...


martes, 7 de septiembre de 2010

DIA 22

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET

CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS
MARTES 7 DE SEPTIEMBRE DE 2010
MEDITACIÓN 22

EL CRISTIANISMO ES UN COLECTIVO DE PECADORES, PERO DE PECADORES PERDONADOS MT.26, 69-75 / LC.22, 61

Desde que comenzamos a orar sobre realidad innegable de nuestra capacidad de dañar, o sea de nuestro pecado, siempre hacíamos la salvedad de que nuestra conciencia de pecadores no nos hunde, no nos deprime, no nos hace sentir ningún rechazo de parte de Dios. Por el contrario, es una invitación a responder con amor a tanto amor que recibimos de él

El deseo de nuestro Dios por perdonarnos, no falla. Somos nosotros los que podemos poner obstáculos para hacernos más o menos alcanzables por su perdón

Hay actitudes nuestras que pueden facilitar que ese perdón fluya siempre con nuestra humildad, nuestro arrepentimiento y nuestra confianza, o podemos hacer resistencia.

Veámoslo en dos figuras emblemáticas de nuestra historia: Pedro y Judas. (No nos pronunciamos sobre el designio final que el Señor haya decidido sobre Judas. Solo describimos un proceso).











1.- Antes del pecado de traición de Pedro y de Judas
Pedro: autosuficiente “no te fallaré nunca”

Judas: cerrado al proyecto de Jesús. Tratando de corregirlo.


2.- Durante el pecado o momento de la traición

Pedro: irresponsable. Expuesto. Inconciente de su debilidad.

Judas: aislado del grupo. Tratando de pactar con un enemigo endurecido


3.- Después del pecado

Pedro: se deja alcanzar por la mirada del Señor. Se duele y confía. Se regresa al grupo.

Judas: no se deja alcanzar por la mirada de Jesús. Desesperado, aleja del grupo y se quita la vida.

Hay acciones, actitudes que facilitan el reencuentro con el señor. Hay actitudes que lo dificultan

Mi pregunta en este momento: ¿me hago alcanzable al perdón de mi Dios?

¿Cuáles son mis actitudes más recurrentes antes, en y después que he incurrido en algún hecho en el que he dañado algo o a alguien, en que he pecado?

¿Son las actitudes de Pedro, son las actitudes de Judas?

Canta con nosotros esta canción...

BUEN PROVECHO!
HASTA MAÑANA...
Miguel Matos s.j
0416.452.48.57

curamiguelmatos@gmail.com

lunes, 6 de septiembre de 2010

DIA 21

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET
CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS

LUNES 6 DE SEPTIEMBRE DE 2010
MEDITACION 21


¡…Y SIGUE CON LA MISMA…CUESTIÓN…CARAY...!
OTRA NOTA ACLARATORIA…:
Soy profundamente sincero con ustedes cada vez que les trasmito mi preocupación por mi insistencia sobre el tema de la fragilidad humana, es decir, del “pecado”.
Ya he explicado la originalidad de esta manera de procesar esta situación.
He anunciado que en los días posteriores vamos a trabajar con la misma fuerza lo que podríamos llamar nuestra “recuperación” y la puesta en marcha de una serie de novedades en nuestra manera de vivir.
Vamos a tratar de agarrar al “toro por los cachos”
Ya que no podemos evitar nuestro pecado, convirtámoslo en una experiencia de crecimiento y de ocasión de una inexpugnable amistad con Dios y con los seres humanos.

"¡Oh feliz pecado...!"

Esa realidad que llamamos pecado no tiene por qué ser algo que solo le aporte al "pecador" y a sus "víctimas" daño, frustración y deterioro.
Para promover una experiencia de conversión con respecto al pecado hay que identificar:


1. Las condiciones que llevan a la persona a deslizarse hacia la actuación pecaminosa

2. La forma como el pecador procesa posteriormente su reacción concreta.

2.1. La realidad previa y la realidad posterior a la actuación pecaminosa sí podrían ser predecibles, controlables, manejables.



2.1.1. El "pre-pecado" lo constituye la conducta previa mediata o inmediata. Estas situaciones previas podemos repartirlas en dos grupos:



2.1.1.1. Actitudes ambiguas que se van permitiendo. Actuaciones que no se reconocen como claramente negativas.



2.1.1.2. Criterios incoherentes, erróneos que se van asumiendo consciente o seminconscientemente.



2.2. El "post-pecado" es la forma como se procesa, se elabora la reacción al pecado en el que se ha incurrido.



3. Seis actuaciones que pueden convertir el pecado en una experiencia de salvación:


3.1. Honestidad: esto significa: Ponerle a las cosas su verdadero nombre sin intentar camuflajearlas con otras denominaciones que no se correspondan con las intenciones o con los efectos del pecado en cuestión.(si esto es un “cacho”, es un cacho, si esto es un robo es un robo, etc.). Asumir la cuota de propia responsabilidad que se tiene en el hecho.



3.2. Humildad: esto significa: reconocer lo que esta experiencia aporta al pecador como testimonio de su propia debilidad, su propia limitación y vulnerabilidad.



3.3. Contrición: esto significa: cultivar la experiencia del dolor por el daño causado.



3.4.Transparencia: esto significa prestarse a ser ayudado para la propia recuperación. Para eso se requiere un ejercicio de comunicación sincera:



3.4.1. Con las personas afectadas que deben participar en la evaluación que está haciendo el pecador de su pecado para que ellas también participen de la recuperación.



3.4.2. Con las personas que en razón de alguna responsabilidad que tuvieren sobre el pecador y si se tratara de una situación importante, pareciera conveniente que estuvieran enteradas de este hecho.



3.4.3. Con las personas de las que se está recibiendo ayuda de acompañamiento.



3.5. Confianza: esto significa, la firme convicción de que el perdón y la reconciliación del Señor están siempre plenamente asegurados.



3.6. Enmienda: esto significa, ubicar los medios concretos que se van a activar para desarticular el proceso que llevó al pecado. Reparar los daños causados que se puedan reparar hacia dentro y hacia fuera.

HASTA MAÑANA...

Miguel Matos s.j

0416.452.48.57
curamiguelmatos@gmail.com

domingo, 5 de septiembre de 2010

DIA 20

 EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET

 

CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS 
DOMINGO 5 DE SEPTIEMBRE DE 2010

MEDITACIÓN 20

¿Y EL DOMINGO TAMBIÉN SE ORA?

EL DOMINGO ES EL DÍA DE ORAR PERO CON LA COMUNIDAD

ES EL DÍA DE CELEBRAR CON LA COMUNIDAD LA EUCARISTÍA DEL SEÑOR…!

LAS LECTURAS DE LA ESCRITURA DE CADA DOMINGO PUEDEN DECIRTE ALGO EN RELACIÓN AL ASUNTO QUE ESTÁS TRATANDO ESTA SEMANA.



PROBLEMA 1: “NO TENGO COMUNIDAD”… ¿Todavía no te la has buscado una? ¿Qué tipo de cristianismo es ese tuyo tan individualista, sin comunidad, tan de “consumismo religioso”, tan distinto al cristianismo de Jesús…? ¡Eso significa que estás en una etapa pre-cristiana…!) (¡Yo también…! )

PROBLEMA 2: “La eucaristía que me queda más cerca, NO ME RECUERDA en lo más mínimo la Eucaristía de Jesús…” bueno, tú no participas en la Eucaristía porque te gusta este u otro estilo. Cultiva en tu corazón las actitudes que Jesús trató de promover en su Eucaristía…y decídete a realizar acciones que vayan haciendo posible alguna vez Eucaristías que reproduzcan la Eucaristía que celebraba Jesús).

 
LAS LECTURAS DE ESTE DOMINGO 5 NOS LLEVAN A:
SABIDURÍA 9, 18 – 13 : Dios es un misterio. Muchas de sus cosas no las entendemos. Pero para que no ignoremos las más puras intenciones de Dios, Él nos envía su Espíritu. Hay que tratar de oír ese Espíritu que habla dentro de nosotros. En ese discernimiento que hacemos sobre nuestras ocultos pactos con actitudes negativas dañinas.

SALMO Sal 89, 3-4. 5-6. 14 y 17 (R.: 1) “Señor, tú has sido nuestro refugio a lo largo de las generaciones…”

SEGUNDA LECTURA: FILEMÓN 9B-10. 12-17
“Recíbelo, no como esclavo, sino como hermano querido”

EVANGELIO: LUCAS 14, 25-33
El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío”… “Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío….Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.”



¿AYUDAN ESTAS LECTURAS DE HOY EN ORDEN A LA REFEXIÓN QUE HEMOS ESTADO HACIENDO ESTA SEMANA?

HASTA MAÑANA...

sábado, 4 de septiembre de 2010

DIA 19

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET

CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS
SABADO 4 DE SEPTIEMBRE DE 2010.
MEDITACIÓN 19

DIA DE EVALUACIÓN DE LA SEMANA
DIA DE REVISAR LOS CONTENIDOS MEDITADOS ANTES DE PASAR A OTRO CONTENIDO
DIA DE AGRADECIMIENTO POR LA SEMANA
DIA DE TOMAR PROPÓSITOS PARA LA SEMANA PRÓXIMA
COMENTARIO PREVIO
No sería extraño que a alguien le parezca un poco excesivo el tiempo y espacio que le hemos dado en esta experiencia al problema del conflicto interno del ser humano y la innegable capacidad que tenemos de causar daño o sea, de nuestra vulnerabilidad para “pecar”… (Siempre suena fea y como anacrónica esa palabra)
Repito las razones de esta insistencia:
1.- Porque muchas veces causamos este daño casi habitualmente sin darnos entera cuenta de ello.
2.- Porque son daños que me estancan, me deterioran, deterioran a los otros y me privan de todo lo que podría seguir creciendo.
3.- Porque estamos tratando de poner las cosas en su lugar : ni volver a esa morbosa manía de sentir que todo es pecado, ni asumir una actitud irresponsable y superficial que me permite vivir reincidiendo en las cosas que me hacen daño, o sea, en mi “pecado” alegremente.
4.- Porque en la medida en la que descubra crudamente mis “imperfecciones”, “mediocridades”, “costumbres y hábitos hirientes”, en esa medida me dispongo a dar ese paso fenomenal, que estamos a punto de dar, hacia el sentirse profundamente perdonado.
Por eso en este fin de semana podría ser útil hacer lo que llamamos “la memoria histórica” de mi “pecado”.
Punto 1. Recordar las grandes etapas de mi vida y en ellas qué recuerdo con respecto a mi pecado.
Punto 2: Recordar las personas con las que me he relacionado y recordando en qué les he podido fallar.
Punto 3: Recordar los oficios, responsabilidades u ocupaciones que he tenido y mis fallos relacionados con ellos.

Repito:
Este y cualquier otro “inventario” que haga de mis fallas, pecados, daños, etc., no deben servir para deprimirme, hundirme, humillarme.

Deben servirme para:
1.- Ubicar con realismo mis limitaciones, mis “talones de Aquiles”. Vivir mi humildad.
2.- Llenarme de motivación para superar esa dimensión dañadora de mi existencia
3.- Prepararme para vivir la experiencia transformadora de mi auto perdón, del perdón de los otros hacia mí, del perdón de mí hacia los otros, y…del perdón con el que me regala mi papá Dios.
¡MANOS A LA OBRA…!

¡BUENO PROVECHO…! ¡HASTA MAÑANA…!

viernes, 3 de septiembre de 2010

DIA 18

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET

CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS
VIERNES 3 DE SEPTIEMBRE DE 2010
MEDITACIÓN 18

¿Por qué es tan importante en este momento de nuestra reflexión, dedicar tanta atención a esa capacidad que tenemos los seres humanos de causarnos daño a nosotros mismos y a los demás o sea, eso que llamamos “nuestra capacidad para pecar”?
Es de una importancia absoluta, porque la mayoría de nosotros incurre en esa conducta dañina en medio de una estrategia que nos inventamos para seguir reincidiendo sin que eso nos hiera la conciencia.

Repetimos, si esa estrategia de autojustificarnos resolviera el problema y efectivamente no hubiera víctimas secretas de nuestras actuaciones, si ya no hubiera gente ofendida, descuidada, despreciada, engañada, humillada, abandonada, etc. Si con esa ignorancia se evitaran esos daños,…fantástico… ¡santo remedio…!
Pero, no, herman@s, mientras no nos dispongamos, con la ayuda de nuestro Dios, a reconocer nuestras fragilidades, a dolernos por ellas y a proponernos a superarlas…el dolor, el mal, y muchos deterioros estarán rondándonos…
Debes llegar al convencimiento racional y emocional de que el “pecado” lleva al deterioro de mi persona y por eso lleva a una especie de muerte
NOTA: Tomar conciencia de mi condición de pecador, no para hundirme y condenarme sino que es para hacer un reconocimiento realista de mi condición, de mi necesidad de perdón, mi necesidad de dios, de la delicadeza con la que he sido tratado por dios, la compasión que debo tener con los demás, de la compasión que debo tener conmigo mismo.
Objetivo de este momento de los ejercicios:
1. Conocerme con toda la crudeza posible
2. Poder dar por concluida la presencia inconciente y mortificante de toda esa memoria dañina de mis pecados que me quita motivación para las grandes invitaciones que estoy recibiendo del Señor.
3. Reconstruirme desde mi experiencia de debilidad
4. Experimentar verdaderamente al Dios misericordioso.

Todo pecado produce muerte y engendra perdición. Lectura de Santiago 1,15

A nivel personal, mis pecados, mis malas tendencias, las actitudes negativas que me tolero, me llevan a una suerte muerte parcial y perdición: egoísmo, cerrazón, materialismo, cobardía, competitividad, vicios, etc., producen vacíos, amargura, depresiones, inseguridad, desánimo, etc. (reflexiono sobre la muerte que producen en mí los pecados personales)
Mi pecado rompe una relación particular con Jesús.
Mi pecado me centra en mí mismo que es la dirección contraria del principio y fundamento.

Amig@s querid@s: A seguir haciéndonos esa radiografía personal interna que puede ser el preámbulo de una renovación inédita que puede estar muy cercana…!

¡MANOS A LA OBRA…!



¡BUEN PROVECHO…! ¡HASTA MAÑANA…!

jueves, 2 de septiembre de 2010

DIA 17

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET


CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS

JUEVES 2 DE SEPTIEMBRE DE 2010
MEDITACIÓN 17
OBJETIVO DE ESTA MEDITACIÓN:
Tratar de descubrir cuáles son los mecanismos inconcientes con los que me alcahueteo, con los que llego incluso a ignorar el daño que causan algunas de mis conductas, de mis actuaciones.
No podemos ignorar ni siquiera durante este tiempo en el que estamos reflexionando sobre nuestras potencialidades negativas, no queremos ignorar que la mayor parte de las intenciones, de las actitudes de la mayor parte de los humanos están orientadas hacia el bien.
Pero seria un atentado contra el más sano realismo, negar que, como dice San Pablo “muchas veces hago el mal que no quiero y dejo de hacer el bien que quiero…”
A nosotros nos pasa lo mismo que a Pablo y podemos estar dañándonos y dañando a otros sin percatarnos.

Lo que pretendemos en esta reflexión es agudizar nuestra sensibilidad para ser menos dañinos. En otras palabras, se trata es de conocer mi “pecado” con sinceridad, descubrir la raíz de mi pecado, de mi capacidad de dañar…

Por eso, te invito a que te hagas las siguientes preguntas con cruda sinceridad:
Punto 1: ¿Yo he hecho daño a alguien? ¿Yo he hecho sufrir? ¿Yo he hecho llorar?

¿A quienes he dañado? ¿Cómo los he dañado?

¿A quienes he hecho sufrir? ¿A quiénes he hecho llorar?



Punto 2: ¿Yo he sido obstáculo a todo lo que el Señor ha querido hacer conmigo?

La forma como he vivido a espaldas del principio y fundamento.
Mi desorden. Mi mediocridad.
La forma como he vivido de espaldas al mandamiento del amor: "tuve hambre y no me diste de comer", " sean perfectos como mi padre…"

Punto 3: ¿Yo me he alcahueteado mi pecado?
¿Cómo y de qué maneras me he alcahueteado mi pecado?
Mis formas de justificarme, de engañarme, qué razones he cultivado para vivir tranquilo en mi pecado, “sin que me remuerda la conciencia…”


Punto 4: ¿He sido fariseo, hipócrita? ¿He dicho una cosa y he hecho otra?
¿He exigido a los otros y no he cumplido yo…?

Punto 5: ¿Yo he saboteado mi amistad con el Señor, gracias a mi pecado.
¿Yo podría hoy ser más amigo del Señor, más de él?


Punto 6: ¿Yo he puesto en peligro mi amistad, me fe, mi vocación, por mi pecado?
Punto 7: ¿Yo he privado a la iglesia, a la comunidad, a la humanidad, a mi prójimo, a mis amigos, del ejemplo, del estímulo hacia el bien? ¿Con mi ejemplo, con mi pecado he alejado a la gente del bien?
BUENO, AMIG@S: VAMOS A HACERNOS ESAS PREGUNTAS…!


MANOS A LA OBRA…!
BUEN PROVECHO…!



HASTA MAÑANA…!



miércoles, 1 de septiembre de 2010

DIA 16

EJERCICIOS ESPIRITUALES IGNACIANOS EN LA VIDA DIARIA VIA INTERNET 


CONSIDERACIONES SOBRE EL CONFLICTO DEL SER HUMANO CON SU DIOS

MIÉRCOLES 1 DE SEPTIEMBRE DE 2010
MEDITACIÓN 16

Desde la meditación anterior hemos comenzado nuestra incursión en esa dimensión de la existencia humana que llamamos el “pecado”…

Es una palabra desagradable a nuestros oídos, pero sería insensato tratar de ignorar esa realidad que resume todo el mal que nos hacemos los humanos los unos contra los otros…
Cuando hablamos de “pecado” nos referimos a todo el daño que nos causamos los unos a los otros. Aquí entra todo ese mundo de las agresiones, las injusticias, las divisiones, las intolerancias, los odios, las mentiras, las infidelidades, los materialismos, los consumismos compulsivos, las actitudes morbosas, los abandonos, en fin, todo lo que causa dolor, daño a algún ser humano…
Así como el alcohólico no comienza su curación hasta que no se reconoce como tal, de esa misma forma, no nos empezamos a curarnos de nuestra condición pecadora hasta que no nos reconocemos como tales…
Cuando hablamos aquí de descubrirnos como pecadores hay que tener en cuenta que no se trata solo de hacer la memoria de nuestros "pecados" como actos pecaminosos que hemos cometido. Eso es importante. Pero lo más importante no es que nos acordemos de los pecados pasados o presentes sino de algo más importante que es nuestra conducta que obstaculiza lo que el señor hubiera podido hacer con nosotros: Ignacio decía: "me doy cuenta que soy puro obstáculo" esto se llama "desorden de nuestras operaciones". Eso está tipificado en:
- Nuestra mediocridad-ambigüedad: tratamos de estar simultáneamente con el proyecto de Jesús y con los proyectos contrarios. O sea, nuestra falta de radicalidad…
- Nuestra hipocresía: aparentamos una cosa y hacemos otra. Predicamos una cosa a los otros y hacemos nosotros otra.
- La forma como escandalizamos a los demás, desanimamos a los otros que viendo nuestro mal ejemplo se decepcionan del camino de Jesús.
- y tantas otras cosas...
- De manera que, como dice San Juan, "el que diga que no es pecador es un mentiroso".


De lo que se trata entonces con esta reflexión es el que experimentemos un encuentro íntimo con nosotr@s mism@s y lleguemos a sentir dolor y vergüenza por los daños y dolores grandes y pequeños que hemos causado o estamos causando.

Se recomienda una lectura meditada del Salmo 51.
Para tu comodidad hemos publicado, el Salmo 51 con una reflexión en el Material de Apoyo  a continuación del Discernimiento Ignaciano, haz click en el link para poder cumplir con la sugerencia.
Hasta mañana...

Buen Provecho...